El dia de Tots Sants les famílies van al cementiri perquè toca recordar als difunts i portar-los flors.
Bé doncs, qui vulgui rememorar la mort dels seus finats any rere any què ho faci.
Però jo penso què si bé d'una banda, la mort d’un esser estimat és una pèrdua extremadament dolorosa, per la qual ens cal un període de dol per tal de superar-la, d'altre banda crec què hem de deixar anar als que han marxat i no evocar-los tant reiteradament amb llàgrimes i tristor .
Deixeu-me que us expliqui un conte que il·lustra el que us vull dir:
Títol: Tus lágrimas
Un día, cuenta el cuento, tuvo un sueño en el que le aparecía un ángel.
Este le dice: - Basta ya de lágrimas!
- Es que no puedo soportar la idea de no ver a mi hijo nunca más.
El ángel le dice:
- ¿Lo quieres ver?
Entonces, el ángel le ofreció su mano y volaron y hasta el cielo.
- Ahora lo veras, quédate aquí.
El hombre pregunta:
- ¿Quiénes son?
Y el ángel responde:
- Éstos son los chicos que han muerto en estos años y todos los días salen alegres a dar un paseo…
- ¿Mi hijo está entre ellos?
- Sí, ahora lo veras.
Pasan cientos y cientos de niños.
- Ahí viene- avisa el ángel.
Y el hombre lo ve. Radiante, como lo recordaba!
En ese momento el chico lo ve, se acerca corriendo y abraza al padre.
Él lo abraza tambien con fuerza y le dice:
- Sí, claro papá, cada mañana encienden mi vela igual que la de todos, pero... ¿sabes qué pasa?, cada noche tus lágrimas apagan la mía.
Un petò de … Aurora